La leyenda de La Laguna Negra

La Laguna Negra está enclavada en uno de los parajes más bellos de Soria. Los Picos de Urbión y el nacimiento del Duero, toda una seña de identidad en la provincia. La propia laguna, es en si misma, un espectáculo de la naturaleza sin par. Cuenta con una antiquísima leyenda que relata la historia de Alvargonzález. A la muerte de sus padres, se encontró con una cuantiosa herencia. Con casa, ganado y un buen lote de tierras, por lo que no le fue difícil hallar esposa. Encontró el amor en una bella muchacha de las tierras del Burgo, con la que tuvo tres hijos. La vida le sonreía, y había encontrado la felicidad.

Casados sus dos vástagos mayores las esposas de estos, soñaban continuamente con el caudal del suegro. Obsesión que se convirtió en enfermiza. Salió una mañana Alvargonzález a dar un paseo, después de caminar un rato, eligió un olmo para descansar. Se quedó transpuesto y en su sueño vio a sus hijos como le asesinaban. Según abrió los ojos se dio cuenta que el sueño se cumplía, cuatro puñaladas y un hachazo en el cuello terminaron con su vida. Su cuerpo fue arrojado con una piedra atada en los pies, a la Laguna Negra que se dice no tiene fondo. Ésta se convirtió en su eterna tumba. Nadie acusó a los hijos del cruel parricidio.